Cuando termina la jornada y apaga el ordenador después de atender a sus pacientes, Manuela Pérez Chacón busca exactamente lo mismo que muchas de las personas a las que acompaña en consulta: calma.
No lo hace porque rechace el mundo, lo hace porque necesita un espacio donde bajar el volumen de todo lo que ocurre a su alrededor para volver a escucharse a sí misma.
Psicóloga, doctora en Psicología, investigadora, presidenta de PAS España y autora de los libros ¿Eres altamente sensible? Descubre todas las claves y Salud Mental y Alta Sensibilidad.
Manuela Pérez Chacón lleva años estudiando la Alta Sensibilidad desde la evidencia científica y acompañando a personas altamente sensibles que, durante demasiado tiempo, han vivido con la sensación de que había algo "mal" en ellas.
Su mensaje es claro: ser una Persona Altamente Sensible (PAS) no es un trastorno, ni una debilidad, ni un problema que haya que corregir. Es un rasgo de personalidad presente aproximadamente en un 20 % de la población y que implica una forma distinta de procesar la información, las emociones y los estímulos del entorno.
Sin embargo, muchas mujeres llegan a descubrirlo cuando ya son adultas, después de años sintiéndose "demasiado intensas", "demasiado emocionales" o simplemente "demasiado".
Para conocer más a fondo qué significa ser una Persona Altamente Sensible, hablamos con Manuela sobre ciencia, autoestima, culpa, identidad y también sobre algo profundamente humano: la necesidad de dejar de pedir perdón por ser quienes somos.
Entender la Alta Sensibilidad para empezar a comprenderse
Para empezar… ¿quién es Manuela cuando deja la consulta, apaga el ordenador y simplemente se dedica a ser ella?
Cuando cierro la consulta vuelvo a ser simplemente Manuela. Una mujer que disfruta de las pequeñas cosas, de pasear junto al mar, de leer, de compartir tiempo con mi gente y de encontrar espacios de silencio. Mi trabajo ocupa una parte muy importante de mi vida porque siento una enorme vocación por la psicología, pero precisamente esa experiencia también me ha enseñado que para cuidar a los demás primero tengo que cuidar de mí. Como muchas personas altamente sensibles, necesito momentos de calma para recargar energía y volver a conectar con lo esencial.
Mientras preparaba esta entrevista me di cuenta de que muchas situaciones de mi vida encajaban con lo que iba leyendo sobre las Personas Altamente Sensibles. Para quien nunca haya oído hablar de ello, ¿qué significa realmente ser una Persona Altamente Sensible?
Ser una Persona Altamente Sensible no significa tener un trastorno ni una enfermedad. Hablamos de un rasgo de personalidad presente aproximadamente en una de cada cinco personas. Nuestro sistema nervioso procesa la información con mayor profundidad, percibe más matices y responde con una intensidad emocional diferente. Eso hace que experimentemos una gran empatía, creatividad y capacidad de observación, aunque también podamos saturarnos con facilidad ante el exceso de estímulos, el ruido, los conflictos o el estrés. Comprender este rasgo cambia la forma en que una persona se entiende a sí misma.
“La Alta Sensibilidad no es una enfermedad, es una forma diferente de procesar el mundo”

Cuando por fin entiendes que no había nada roto en ti
Durante años muchas mujeres hemos escuchado frases como "eres demasiado sensible", "te lo tomas todo muy a pecho" o "todo te afecta demasiado". ¿Cuánto daño pueden hacer esas etiquetas cuando acabamos creyendo que hay algo en nosotras que deberíamos cambiar?
Pueden hacer muchísimo daño porque terminamos construyendo nuestra identidad alrededor de esas etiquetas. Muchas mujeres llegan a consulta convencidas de que hay algo defectuoso en ellas, cuando en realidad lo único que ocurre es que procesan el mundo de una manera distinta. Crecen intentando endurecerse, ocultar lo que sienten o adaptarse a un ritmo que no respeta sus necesidades. El verdadero cambio llega cuando descubren que no necesitan dejar de ser sensibles, sino aprender a conocerse y vivir de acuerdo con su propia naturaleza.
Mientras leía sobre este tema me veía reflejada en muchas situaciones: necesito momentos de silencio para recargarme, me afectan mucho los conflictos, los ambientes con demasiado ruido me saturan y, muchas veces, siento las emociones de otras personas como si fueran mías. ¿Es habitual que una mujer llegue a la edad adulta sin saber que es PAS?
Sí, es mucho más frecuente de lo que imaginamos. Durante años muchas personas simplemente piensan que son diferentes o que tienen un problema que nunca nadie ha sabido explicarles. Cuando descubren el rasgo, sienten un enorme alivio porque, por fin, encuentran una explicación coherente a muchas experiencias que las han acompañado toda la vida.
¿Crees que muchas mujeres descubren la Alta Sensibilidad cuando ya son adultas y, de repente, empiezan a entender por qué siempre se han sentido diferentes?
Exactamente. Es como colocar la última pieza de un puzle. Empiezan a comprender por qué necesitaban más descanso, por qué determinados ambientes las agotaban o por qué siempre habían sentido las emociones con tanta intensidad. No cambia su historia, pero sí transforma completamente la manera de interpretarla.
Después de tantos años acompañando a personas en consulta, ¿qué es lo que más se repite cuando una mujer descubre por primera vez que es altamente sensible? ¿Hay alguna frase o alguna emoción que escuches una y otra vez?
Hay una frase que escucho constantemente: "Ahora entiendo toda mi vida".
Es una mezcla de alivio, emoción y, en ocasiones, también de tristeza por todo el tiempo que han vivido sintiendo que había algo mal en ellas. Pero ese alivio suele ser el primer paso hacia una autoestima mucho más sana.
¿Qué sientes tú cuando una mujer sale de tu consulta comprendiendo, por fin, que no estaba rota ni era "demasiado", sino que simplemente necesitaba entender cómo funciona?
Es uno de los momentos más bonitos de mi profesión. La psicología no consiste únicamente en aliviar el sufrimiento; también consiste en ayudar a las personas a descubrir quiénes son realmente. Cuando una mujer deja de verse como alguien defectuoso y empieza a tratarse con comprensión, sé que ha comenzado un camino de transformación muy importante.

Aprender a poner límites también es cuidarse
Vivimos en una sociedad que premia la rapidez, la productividad y el estar siempre disponibles. ¿Cómo afecta ese ritmo de vida a una persona altamente sensible?
Vivimos en una sociedad diseñada para ir deprisa, y eso puede resultar especialmente agotador para una persona altamente sensible. Estamos expuestos continuamente a estímulos, exigencias y sobrecarga emocional. Si no aprendemos a respetar nuestros propios límites, el cansancio físico y emocional termina apareciendo inevitablemente.
Muchas mujeres intentamos llegar a todo: trabajo, familia, pareja, hijos, amigos… ¿Crees que una mujer PAS tiene más facilidad para terminar agotada emocionalmente porque le cuesta poner límites o porque carga con demasiado?
Normalmente por ambas razones.
La empatía hace que muchas veces prioricemos las necesidades de los demás antes que las nuestras. Nos cuesta decir que no porque sentimos la responsabilidad de cuidar, ayudar o sostener. Aprender a poner límites no significa dejar de ser generosas, significa empezar a incluirnos también a nosotras mismas entre las personas que merecen ser cuidadas.
Desmontando el gran mito: sensibilidad no es fragilidad
¿Qué es lo que más cuesta explicar a quienes no viven la Alta Sensibilidad desde dentro? ¿Hay algún mito que te gustaría desmontar de una vez por todas?
El mayor mito es asociar sensibilidad con debilidad. Una persona altamente sensible puede ser extraordinariamente fuerte, resiliente y valiente. La sensibilidad no nos hace frágiles ni débiles, simplemente hace que procesemos la realidad con una profundidad diferente.
De hecho, muchas personas altamente sensibles desarrollan una enorme capacidad para afrontar situaciones difíciles precisamente porque conocen muy bien su mundo emocional.
"La sensibilidad no nos hace débiles; nos hace sentir y procesar el mundo de una forma diferente"
Libros para comprender la Alta Sensibilidad
Además de su labor clínica e investigadora, la doctora Manuela Pérez Chacón ha querido acercar al público el conocimiento sobre las personas altamente sensibles a través de la divulgación.
Es autora de los libros ¿Eres altamente sensible? Descubre todas las claves y Salud Mental y Alta Sensibilidad, dos obras en las que combina el rigor científico con herramientas prácticas para ayudar a comprender este rasgo y favorecer un mayor bienestar emocional.
La mirada de Mujeres sin Manual
Escuchar a Manuela Pérez Chacón ha sido mucho más que realizar una entrevista. Ha sido una oportunidad para comprenderme un poco mejor.
Mientras redactaba esta entrevista me descubrí asentando una y otra vez. Entendí por qué, desde hace años, necesito momentos de silencio para volver a mí, por qué después de determinados encuentros sociales siento la necesidad de estar sola o por qué, en ocasiones, el ruido…no solo el que se escucha, sino también el emocional … termina agotándome.
Durante mucho tiempo pensé que había algo extraño en esa necesidad de aislarme. Incluso llegué a sentirme culpable por querer decir que no a un plan, apagar el móvil o buscar un rato de calma cuando todo a mi alrededor parecía invitar a hacer justo lo contrario.
Hoy prefiero llamarlo de otra manera.
“No necesitaba estar sola; necesitaba estar en paz conmigo misma”
Quizá no todas las personas altamente sensibles se reconocerán en estas palabras, pero sospecho que muchas sí… y eso, precisamente, es lo valioso de conversaciones como esta: descubrir que aquello que durante años vivimos como un defecto puede ser, en realidad, una forma distinta de estar en el mundo.
En una sociedad donde el ruido, la prisa y la productividad parecen marcar el ritmo de todo, tal vez la Alta Sensibilidad no sea un problema que haya que corregir. Tal vez sea un rasgo que nos invita a detenernos, a observar con más profundidad, a sentir con más conciencia y a recordar que también existe otra manera de vivir.
Biografía de Manuela Pérez Chacón
Manuela Pérez Chacón es psicóloga, doctora en Psicología e investigadora científica especializada en Alta Sensibilidad. Es presidenta de la Asociación Española de Profesionales de la Alta Sensibilidad (PAS España), coautora de la primera escala científica validada para medir la Alta Sensibilidad en la población española (HSPS-S) y la primera psicóloga española certificada por la Dra. Elaine Aron como especialista en este rasgo.
Cuenta con más de quince años de experiencia clínica, es miembro fundadora de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil del Hospital Puerta del Sur y autora de los libros “¿Eres altamente sensible? Descubre todas las claves” y “Salud Mental y Alta Sensibilidad”, traducidos a varios idiomas.
Su labor investigadora, divulgativa y clínica la ha convertido en una de las principales referentes en España sobre Sensibilidad de Procesamiento Sensorial, colaborando habitualmente con universidades, congresos científicos y medios de comunicación como RTVE, RNE, Cadena SER o ABC.

