Comer menos no adelgaza: Laly Delgado desmonta el gran mito sobre la pérdida de peso

Comer menos no siempre significa adelgazar. El estrés, las hormonas, el descanso o años de dietas restrictivas pueden explicar por qué muchas mujeres no consiguen perder peso pese a sentir que hacen todo bien. La nutricionista Laly Delgado desmonta uno de los grandes mitos sobre la pérdida de peso femenina.

Seguro que alguna vez te has dicho eso de: "A partir del lunes voy a comer menos". O has compensado una comida "de más" saltándote la cena. O has pensado que, si aprietas un poco más, esta vez sí conseguirás adelgazar.

La nutricionista y coach integral Laly Delgado, impulsora de Mujernova, lleva años acompañando a mujeres que llegan a consulta cansadas de intentarlo. Mujeres que sienten que hacen todo "como se supone que hay que hacerlo" y, aun así, no consiguen los resultados esperados.

Y tiene claro un mensaje: comer menos no adelgaza necesariamente.

¿Por qué comer menos no adelgaza siempre?

Durante décadas hemos recibido mensajes que simplifican la pérdida de peso a una ecuación muy básica: si comes menos, pesas menos.

Pero nuestro cuerpo no funciona como una simple calculadora. «Durante décadas hemos recibido mensajes que simplifican la pérdida de peso a una ecuación muy básica: si comes menos, pesas menos. Sin embargo, el cuerpo humano es mucho más complejo», explica Laly Delgado.

En este proceso influyen factores como el metabolismo, las hormonas, el estrés, el descanso, la calidad de los alimentos o nuestros hábitos diarios.

Y entender esto puede ser liberador. Porque quizá no era que te faltara disciplina. Quizá estabas intentando resolver algo complejo con herramientas demasiado simples.

¿Qué ocurre en tu cuerpo cuando comes demasiado poco?

Tu cuerpo no entiende de "operación bikini". Lo que entiende es supervivencia.

Cuando pasamos largos periodos comiendo muy por debajo de nuestras necesidades, el organismo interpreta que atraviesa una situación de escasez y activa mecanismos de protección. «El metabolismo puede ralentizarse, aumenta la sensación de hambre, aparecen más antojos y el cuerpo se vuelve más eficiente almacenando energía», señala Delgado. Es decir, tu cuerpo no está intentando sabotearte. Está intentando cuidarte.

Además, esta restricción prolongada puede provocar pérdida de masa muscular, fatiga, cambios de humor y una relación cada vez más complicada con la comida. Por eso, muchas veces, comer menos no adelgaza a largo plazo y acaba generando más frustración.

¿Por qué no adelgazo si como poco: factores que influyen?

Esta es una de las preguntas que más se repiten entre las mujeres: "¿Por qué no adelgazo si como poco?"

Y la respuesta rara vez es sencilla.

En consulta, Laly Delgado observa patrones que se repiten constantemente: dietas muy restrictivas, eliminación de grupos enteros de alimentos, saltarse comidas o vivir pendientes de la báscula. «Muchas veces el problema no es la falta de esfuerzo, sino aplicar estrategias que no son sostenibles», afirma.

También pueden influir el estrés crónico, determinados medicamentos, el sedentarismo o pasar el día comiendo muy poco para terminar llegando a la noche con un hambre difícil de gestionar.

No se trata de buscar culpables. Se trata de entender que cada mujer tiene una historia, unas circunstancias y unas necesidades diferentes.

La influencia del estrés, las hormonas y el descanso en la pérdida de peso

Hay factores de los que apenas se habla cuando hablamos de adelgazar, y sin embargo tienen muchísimo peso. «El estrés mantenido eleva los niveles de cortisol, una hormona relacionada con el aumento del apetito y la acumulación de grasa, especialmente en la zona abdominal», explica la especialista. Dormir poco también afecta a las hormonas que regulan el hambre y la saciedad.

Además, etapas como la menopausia, el síndrome de ovario poliquístico o las alteraciones tiroideas pueden influir significativamente en el peso y en la composición corporal. Por eso es tan importante dejar de centrarnos únicamente en las calorías y empezar a mirar el contexto completo.

¿Cómo afecta la cultura de la dieta a las mujeres?

Muchas hemos crecido escuchando que ciertos alimentos son "malos", que hay que compensar lo que comemos o que nuestro valor depende del número que marque la báscula. «La cultura de la dieta nos enseña a desconfiar de nuestro cuerpo y a medir nuestro valor según el peso o la apariencia física», reflexiona Delgado.

Y eso deja huella, aparece la culpa cuando disfrutamos de una comida, el miedo a determinados alimentos y la sensación constante de no estar haciéndolo suficientemente bien.

Si te has pasado media vida empezando dietas los lunes, prometiéndote que esta sería la definitiva y sintiéndote culpable cuando no podías mantenerla, no estás sola. A muchísimas mujeres les ocurre lo mismo.

¿Es posible perder peso sin pasar hambre?

La respuesta es sí.

Y quizá esta sea una de las noticias más esperanzadoras para quienes llevan años asociando adelgazar con sufrimiento.

«Un enfoque saludable se basa en comer de forma suficiente y equilibrada, priorizando alimentos nutritivos, respetando las señales de hambre y saciedad y creando hábitos sostenibles», explica Laly.

Perder peso sin pasar hambre es posible cuando dejamos de buscar soluciones rápidas y empezamos a construir hábitos que podamos mantener en el tiempo. El objetivo no debería ser castigar al cuerpo para cambiarlo, sino cuidarlo para que funcione mejor.

Formas para adelgazar de forma saludable y sostenible

Mujer consumiendo una ensalada elaborada con verduras frescas
Mujer consumiendo una ensalada elaborada con verduras frescas

Quizá la pregunta ya no sea cómo adelgazar lo más rápido posible, sino cómo cuidarte sin dejarte la vida en el intento.

Desde su experiencia acompañando a mujeres, Laly Delgado asegura que el cambio más profundo no suele reflejarse únicamente en los kilos. «Veo mujeres con más energía, más confianza y una relación mucho más tranquila con la comida. Aprenden a escuchar su cuerpo, disfrutan más de la alimentación y del ejercicio, reducen la ansiedad y recuperan una sensación de libertad que muchas veces habían perdido durante años de dietas».

En Mujernova trabajan precisamente desde ese enfoque. «No se trata únicamente de cambiar lo que hay en el plato, sino de comprender su historia, sus emociones, sus circunstancias y sus necesidades reales. Nuestro objetivo es que las mujeres aprendan a cuidarse sin culpa, ganen confianza en sí mismas y construyan hábitos que mejoren su calidad de vida».

Pequeños cambios como descansar mejor, hidratarse adecuadamente, incorporar más verduras y proteínas de calidad o moverse de forma regular suelen tener mucho más impacto que las medidas drásticas.

Un mensaje para las mujeres que están cansadas de luchar con la báscula

Báscula

Hay mujeres que llevan años pensando que han fracasado porque recuperaron el peso, porque abandonaron una dieta o porque nunca consiguieron encajar en ese ideal imposible que nos vendieron.

A ellas, Laly Delgado quiere recordarles algo importante: «Su valor no depende de un número y el problema no suele ser ella, sino las herramientas que ha utilizado. No ha fracasado por no mantener una dieta imposible; probablemente su cuerpo ha estado intentando protegerla».

Reflexión final

Y como reflexión final, mientras redactaba este artículo, no he podido evitar pensar en cuántas veces nos hemos exigido más de la cuenta, cuántas veces hemos creído que el problema era nuestra falta de voluntad, que no nos esforzábamos lo suficiente o que habíamos vuelto a fallar.

Y quizá no era eso.

Quizá estábamos intentando cuidar nuestro cuerpo desde la exigencia, el miedo o la culpa. Quizá nadie nos enseñó que el bienestar no debería sentirse como una batalla constante ni que la alimentación puede ser también una forma de respeto hacia nosotras mismas.

Después de escuchar a Laly Delgado, me quedo con una idea sencilla, pero profundamente necesaria: no necesitamos castigarnos más para estar mejor, necesitamos aprender a escucharnos, a tratarnos con más paciencia y a reconocer que nuestro valor nunca ha dependido de un número en la báscula.

Porque tal vez la verdadera revolución no esté en aprender a comer menos, sino en empezar a cuidarnos con un poco más de amabilidad.

Redacción Mujeres sin Manual
Redacción Mujeres sin Manualhttps://mujeressinmanual.com/sobre-mujeres-sin-manual/
Equipo editorial de Mujeres sin Manual. Publicamos entrevistas, reportajes y contenidos sobre talento femenino, liderazgo y trayectorias profesionales de mujeres de distintos ámbitos.

últimos artículos

Artículos relacionados